La campaña “antievo”, desarrollada por una parte de los medios de comunicación privados nacionales, arreció luego del anuncio de dos medidas vertebrales del programa gubernamental: la nacionalización de los hidrocarburos y la redistribución de la tierra.

Por el momento, la campaña sostenida en radio, televisión, prensa, grafitis, pancartas y hasta estribillos de barras bravas futboleras tiene dos ejes: desprestigiar al enemigo Evo Morales mostrándolo inútil; y luego escenificar un clima de inestabilidad política y social en el país. Read full article